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Trifle de Mandarina y Sake


Experimente la diferencia que el sake puede aportar al sabor de la comida con esta receta de pastel de mandarina y sake. Añadir sake ayuda a profundizar o intensificar el sabor, además de proporcionar un sabor especial propio, y en este postre las mandarinas se guisan en sake durante varias horas para crear un licor de sake y mandarina para la capa de gelatina, así como una cobertura de mandarina con alcohol. Sirva esta maravilla en ocasiones especiales. Receta por cortesía de Great British Chefs.

Para 6 personas

Ingredientes

bizcocho
100 g de azĂşcar en polvo
100 g de mantequilla sin sal
100 g de harina auto-elaborada
1/2 cucharadita de levadura en polvo
1 pizca de sal
2 huevos
4 mandarinas, la cáscara
gelatina de mandarina y sake
15 mandarinas
200 ml de sake, (se sugiere usar sake gekkeikan horin junmai daiginjo)
4 hojas de gelatina remojadas en agua frĂ­a durante 10 minutos
1 cucharada de agua caliente
Natillas de mandarina
250ml de nata doble
4 yemas de huevo
4 mandarinas, ralladas finamente
75g de azĂşcar en polvo
3 hojas de gelatina remojadas en agua frĂ­a durante 10 minutos
1 cucharada de agua caliente
para servir
150ml de nata doble, montada a punto de nieve
2 mandarinas, ralladura para decorar

CĂłmo se prepara

  1. Precalentar el horno a 180˚C/marca de gas 4 y forrar una bandeja pequeña para roulade con papel de hornear.
  2. Prepare el bizcocho batiendo todos los ingredientes con una batidora de mano hasta que esté suave y cremoso. Vierta la masa del pastel en el molde preparado y alise la parte superior con una espátula. Hornear durante 10-15 minutos, o hasta que al insertar una brocheta ésta salga limpia. Dejar enfriar completamente.
  3. Pelar y segmentar las mandarinas con un cuchillo, de modo que se haya eliminado toda la piel, teniendo cuidado de recoger el exceso de jugo sobre la fruta. Vierta el sake, cubra el plato con film transparente y deje macerar las mandarinas durante al menos unas horas.
  4. Mientras tanto, prepare la crema. Poner la nata y la ralladura de mandarina en un cazo pequeño a fuego suave. En un bol resistente al calor, batir las yemas de huevo y el azúcar hasta que estén pálidas y cremosas. Cuando la nata empiece a hervir, viértala sobre los huevos y el azúcar y bátala.
  5. Devolver la mezcla a la sartén y remover a fuego suave hasta que las natillas espesen lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara. Vierta las natillas en una jarra, cúbralas con film transparente y déjelas enfriar a temperatura ambiente antes de trasladarlas a la nevera.
  6. Engrasar ligeramente el interior de los aros de mousse y utilizar cada uno de ellos como sello para presionar un cĂ­rculo de bizcocho. Colocar todos los aros en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y presionar los discos de bizcocho para que queden al ras de la base de cada aro.
  7. Colar los gajos de mandarina, reservando el licor de marinado para la gelatina, y cubrir cada capa de bizcocho con una capa uniforme de fruta.
  8. Para hacer la gelatina, exprimir el exceso de agua de la gelatina y disolverla con el agua caliente antes de batirla con el zumo de mandarina y el sake. Verter una generosa capa de gelatina sobre la fruta (empapará la esponja) y refrigerar de media a una hora, o hasta que la gelatina haya cuajado.
  9. Termine la crema exprimiendo el exceso de agua de la gelatina y derritiéndola en agua caliente antes de incorporarla a la crema. Repartir las natillas entre los aros, dejando un poco de espacio en la parte superior para la crema. Volver a meter los pasteles en el frigorífico y dejarlos cuajar durante unas horas.
  10. Untar la parte superior de las natillas con un poco de nata montada y pasar un soplete por los bordes de los moldes de los aros para que se desprendan. Colocar el resto de la nata en una manga pastelera con boquilla de estrella y colocar un anillo de estrellas en el borde de cada uno. Decorar con un poco de ralladura de mandarina antes de servir.